Dos madres
ejemplares, dos extraordinarios hijos
Brian Castellanos
Brian nació prematuramente a los seis
meses de gestación pesando apenas dos y media libras
por lo que tuvo que permanecer en el hospital, en incubadora,
por algún tiempo. Más tarde se le diagnosticó
parálisis cerebral y ambliopía (lazy eye).
Ya en casa, la Sra. Castellanos, como madre, tenía
un presentimiento que algo no estaba bien ya que Brian no
volteaba, permanecía despierto por muchas horas y
no lloraba. "Brian nunca gateó, solo se arrastraba
por el piso empujándose con los brazos," nos dice su madre,
la Sra. Castellanos. Ella visitó varios médicos y
todos le dijeron que todo estaba bien y todo se lo atribuían
a que era un niño prematuro, pero ella no se conformó
con aquellos diagnósticos, que al final, eran erróneos.
Cuando finalmente consiguió un referido a un neurólogo,
Īste le indicó que Brian tenía los músculos de sus piernas
atrofiados. En 1999, a los tres años de edad, fue sometido
a una cirugía, luego usó un andador por seis
meses y a los cuatro años, empezó a caminar. Años
más tarde, tuvo otra cirugía para corregir
su ambliopía, la cual también fue exitosa.

Brian junto a todos sus trofeos,
entre ellos, el de Jugador MĒs Valioso de su liga.
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Hoy Brian tiene nueve años y es un
niño muy activo y emprendedor. Juega balompié,
baloncesto, natación, pelota (baseball) y maneja
un vehículo "four wheeler," con la debida supervisión
de su padre y de su hermano mayor.
La Sra. Castellanos siempre ha estimulado a Brian a ser
autosuficiente, por ejemplo, a asearse y vestirse el mismo,
cosas que al principio le eran difíciles para Brian, pero
ella nunca se dió por vencida y estaba determinada
a que Brian aprendiera y se esforzara a lograr lo que era
natural para un chico de su edad. Ella no quería
escudarlo detrás de la barrera de la lástima
y la impotencia... y sus esfuerzos han dado fruto.
Brian cursa el cuarto grado en la escuela Eastside Elementary
School en la cual ha progresado mucho y es además, bilingüe.
Aunque asistió a terapia por un tiempo para fortalecer sus
mÜsculos, el deporte ha demostrado ser la mejor terapia
para Brian. Brian tiene numerosos trofeos, uno de ellos,
por ser el Jugador Más Valioso de la Liga. Su trofeo
más preciado, el amor de su familia, que lo apoya,
lo reta y lo estimula. Su trofeo más grande, el orgullo
de sus padres.
Christian Barillas
"Christian se desarrolló normalmente hasta la edad
de dos años, pero a los dos años empezé
a notar cambios drásticos en mi hijo. Fue entonces cuando
se le diagnosticó PDD (Perversive Developmental Delay)
y más tarde autismo," nos dice su madre la Sra. Barillas.

Christian con el trofeo que obtuvo
por su destacada participación en balompié.
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Christian empezó a ir a la escuela
cuando tenía 2 años y ocho meses. Hoy, tiene ocho
años y asiste al tercer grado en la Eastside Elementary
School, excepto en matemáticas, que estudia materias
del quinto grado. Christian ha demostrado una habilidad
muy especial para las matemáticas y actualmente puede
sumar, restar, multiplicar y dividir (que aprendió
el mismo) con cifras de tres a cuatro dígitos y como si
esto fuera poco, ahora aprende fracciones. ¡Un prodigio!
Pero sobretodo, su pasión es, hornear pasteles y
galletas, especialmente en la Īpoca navideña. Su canal favorito,
el Food Channel. Christian puede leer las recetas, seguir
las instrucciones, identificar los ingredientes necesarios
y usar las medidas correctas.
Christian es un niño muy independiente que le gusta
hacer las cosas por sí mismo. El año pasado, la familia
Barillas fue de vacaciones a México y para su sorpresa,
Christian empezó a leer los rótulos que veía
en la carretera. Desde entonces está aprendiendo
a leer español por sí solo.
La Sra. Barillas trabaja en el Family Focus Resource Center
en el Valle del Antílope. Allí ella ayuda y ofrece orientación
a otros padres y familias sobre las discapacidades del desarrollo
y sobre los servicios disponibles en el área para
que puedan ayudar a sus hijos.
Pues como ella misma nos dice, "es muy importante
que los padres participen activamente en el desarrollo de
sus hijos, no podemos dejarlo todo en las manos de las agencias
que nos prestan servicios. Los padres deben formar parte
del equipo de trabajo que permitirá que nuestros
hijos se desarrollen hasta su máxima capacidad."
Este artículo fue escrito con la
colaboración del Sr. Juan Abrego, Coordinador de Servicios
de NLACRC en el Valle del Antílope.